jueves, 1 de mayo de 2014

MÁS ALLÁ DE LA PÉRDIDA DE PESO - PARTE I

El 27 de octubre del 2013 me enfrente con una realidad poco agradable.  A mis 22 años estaba pesando 127Kg, ese día estando en Orlando Florida realmente estaba impresionado y en shock sin poder creer que era verdad y solo me hacia una pregunta ¿Cómo rayos fue posible llegar a esa condición?  ¿Como me había descuidado tanto?

Los que me conocen saben que siempre he estado ligado al deporte y he mantenido la actividad física como algo frecuente en mi vida, por eso no podía entender la situación y eso me llevo a un análisis profundo para comprender que HACER EJERCICIOS únicamente no es suficiente, pero si es NECESARIO.
Con el mismo short, en diferentes fechas.
Lo progresivo es mejor que lo instantáneo.
En la actualidad ya he bajado 14 kg (espero bajar unos 15 mas este año) y voy a hacer una especie de recuento de cómo llegue ahí y que me impidió en el pasado habérmelo propuesto pero no haberlo logrado.
NEGAR LA REALIDAD O MAS BIEN INTENTAR ESCONDERLA

En nuestras vidas llega un momento que nos acostumbramos a lo “malo” que puede estarnos afectando y lo asumimos como una circunstancia sin vuelta atrás, creyendo que ya no es posible generar un cambio. Justamente en este punto identifique que INTENTABA ESCONDER A MI MISMO LA REALIDAD DE TENER SOBREPESO, lo hacía con mi vestimenta. Por ser alto (risas)  podría decir que eso da un poco de ventaja y para ser directo lo hacia así; siempre usaba chaquetas, suéteres, chalecos, que “no dejaran ver esos cauchos desagradables” que con una sola camisa serían muy evidentes. Esta fue la manera que encontré de tapar, lo que yo sabía que estaba mal. 

La solución es que si estamos conscientes de que es OBLIGATORIO un cambio, por salud, por bienestar, que seamos sinceros con nosotros mismos sin TRATAR de esconder lo evidente, sino más bien enfrentarlo.

Para hacer esto, recomiendo lo siguiente:

 
PASAR DE LA EMOCIÓN DE SOLO “QUERER” CAMBIAR, A BUSCAR SOLUCIONES PRACTICAS QUE TE ACERQUEN A TU OBJETIVO


1.   Vete en el espejo todos los días.  

Preferiblemente antes de bañarte. Cuando lo haces diariamente y tomándote unos 2 minutos para hacerlo detalladamente, eso te mantendrá como un recordatorio de cómo está tu cuerpo y lo pensaras más de dos veces antes de comer sin pensar.


2.     Visualiza el cambio  
En mi cuarto tengo una foto en mi cartelera  de cuál es mi objetivo ideal, me comparo con esa foto y veo que aunque se estén generando cambios, aun no es suficiente. Por eso es necesario ser constante hasta llegar a él. Imagina como quieres verte y conéctate con la emoción de cuánto dolor te producirá el No hacerlo o si sigues aumentando de peso.
3.    Come despacio
Generalmente cuando como no puedo dejar de pensar en todo lo que tengo que hacer y tengo pendiente. Eso me lleva a estar un proceso mental agotador que se enfoca en buscar soluciones y me lleva a comer demasiado rápido sin masticar la comida, sin disfrutarla y sin saborearla. Más bien como empujar con la bebida los alimentos. Una de las cosas que he hecho es, en la medida de lo posible, comer y luego tomar la bebida en momentos diferentes.
     4.    Ve dejando los alimentos progresivamente,
que sabes que son tu debilidad
Escuche algo súper interesante de la nutricionista Nelly Carucci y era que la comida era el arma silenciosa que nos llevaba poco a poco al suicidio. Sin darnos cuenta terminamos matándonos con la forma en que comemos o dándonos más vida si elegimos lo que nos nutre y no lo que nos destruye.

En mi caso deje de primero el refresco, no lo tengo como preferencia ni elección sino más bien lo tomo si es lo único que hay o sencillamente no lo tomo dependiente del momento. Hablo de progresivamente porque siempre esta la tentación de querer hacer todo de golpe y en realidad es poco efectivo eso, ya que al no cumplir con las expectativas se termina abandonando lo que considerábamos necesario. Si le colocas 2 cucharas de azúcar al café, colócale una y así vas. Así mismo con los dulces y el pan.


Leí un estudio súper interesante donde a varias personas adictas a los dulces les daban varias condiciones para poder comerlos. Una era que podían comprar uno solo a la vez, otra que tenían que comprarlo 

 en un abasto o kiosco que estuviera a mas de dos cuadras de donde la persona estuviera y tercero que solo podían comerlos hasta tres veces al día.


Resultó que ese mismo estudio revelo que el esfuerzo asociado para llegar a los dulces, los agotaba y perdían el interés de comerlos. Comentaban ademas que la mayoría de los gorditos no comen frutas que tengan que pelarse porque sencillamente les da flojera hacerlo.


5.   Toma Agua

La mayoría sabemos esto, pero no lo hacemos. Hay momentos específicos es que es mejor hacerlo, buscando seguro encontraras en la web escritos sobre cuando tomar agua, que son muy buenos.


Hablo desde la experiencia y lo que considero que ha sido más importante en todo este proceso desde la práctica y no la teoría. Seguramente ya los sabias pero recuerdo un comentario de mi padre que dice: Todos los gorditos saben lo que tienen que hacer, pero NO LO HACEN.


Por eso mi intención de ir más a las acciones concretas.
En la siguiente entrada hablare acerca del programa insanity que me ha ayudado con los ejercicios y la actividad física que debe acompañar estos esfuerzos.

En Twitter:
@KryzVelandria

En Instagram:
cristianvelandria

2 comentarios:

  1. Genial tu articulo Kryzz, gracias por compartirlo!! Te felicito y me agrada muuuucho esta iniciativa de usar los medios, recursos, tus experiencias, dones y talentos que Dios te ha dado para bendecir a otros, gracias por usarlos. Éxito y animo hermanito hasta alcanzar el objetivo!! Bendiciones te amoooo!!!

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras Kei, que bueno que te gusto!!... Justamente el crecimiento esta en compartir de lo que somos... I love you too!

      Borrar